WildGalicia

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Robledales

Robledales

Los bosques de Galicia poseen gran cantidad de arbolado, y especies diferentes. Debemos tener en cuenta que prácticamente no existen bosques ajenos a la actividad humana, por eso podemos ver zonas con árboles predominantes, como castaños (que se usaba para recoger su fruto y conseguir madera) o robles (de la misma manera daba fruto y madera).  En algunos de nuestros bosques existe una especie de árbol dominante pero son más frecuentes los bosques mixtos.

El roble típicamente gallego, el Quercus robur, es quizás el árbol más característico del paisaje gallego. Es frondoso, longevo, robusto, y alcanza fácilmente los 20 metros de altura. Posee grandes raíces y, como tolera bien la falta de aireación del suelo, puede vivir en suelos duros e incluso en aquellos que se inundan ocasionalmente. Su madera resiste muy bien la putrefacción, motivo por el que se ha empleado en la construcción naval.

El roble aparece muchas veces mezclado con otras especies, y en zonas de interior aparece también el Quercus pyrenaica, o roble melojo, de condiciones más mediterráneas. Los robledales de Galicia se encuentran incluidos en el Anexo I de la  Directiva 92/43/CEE como hábitats de interés especial: 9230 Robledales galaico-portugueses con Quercus robur y Quercus pyrenaica.

El roble es abundante en Galicia, sólo falta en zonas altas de montaña, costa directa y en zonas donde se ha cultivado masivamente otra especie con fines diferentes. Pero quedan buenos testimonios de su antigua abundancia en las diferentes montañas donde el monte sigue siendo un recurso de vida.

Este árbol antaño era muy utilizado: su fruto, su madera o hasta su sombra.

Las bellotas servían como base de sustento de los animales de casa, pero además se utilizaba para harina o para alimento humano, poseyendo muy buen sabor (tras pasarlo por gran cantidad de agua) pero en la actualidad aún vinculado con la pobreza, por eso su uso sigue sin ser común en la cocina.

Produce un buen carbón y su madera es muy dura y aguanta muy bien la putrefacción. Se usaba para las duelas de los toneles y barricas de vino y licores, se ha utilizando desde antiguo, igual que en la construcción de barcos.

Además es un árbol de larga vida que puede superar los mil años, de ahí la expresión “ser tan fuerte como un roble”.

Recomendaciones:

Si te gustan los robledales, tienes donde escoger:

Fragas do Eume

Fraga da Marronda

Fraga de Catasós

Souto de Agüeira

Bosque da Fervenza

Bidueiral de Montederramo

Bidueiral do Xares

Teixedal de Casaio

Bosque benedictino de Santa Cristina

Bosque de Santa Eulalia de Bóveda

Souto de Rozavales

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